
.esa noche.
Entro y se sentó a unos cuatro puestos de distancia y espero a que la atendieran. Nunca antes la había visto acá, frecuento bastante este bar hace unos meses y nunca antes la había visto. Se le acerco el cantinero y la salud. Un saludo con una mezcla de compasión y respeto, y talvez también algo de miedo por la mujer a la que sirvió un whisky sin que ella dijese una palabra. La miré, ella solo miraba el espejo del bar mientras fumaba su cigarrillo. Terminó su whisky y el cantinero se apresuro en servirle otro. Prendí un cigarrillo y la seguí mirando, observando. Me llevo mi vaso a la boca y me doy cuenta de que estaba vacío. Miro al cantinero y le hago una seña para que me vuelva a llenar el vaso. El cantinero se acerca y lo llena, cuando se iba, lo tomo por la muñeca. – ¿Quien es ella?- la mira y se acerca para responderme al oído, casi con susto – No sé bien quien es, solo sé que cuando aparece por acá hay que atenderla al tiro, y que se va sin pagar, que alguien paga por sus gastos, siempre anda sola, y que si se llega a enojar por algo, hace los medios escándalos- Me decía eso cuando ella nos dirigió la mirada, el cantinero se paro inmediatamente y se fue a otro lado de la barra. Algo había en esa mujer que llamaba la atención. Tal vez su mirada, o como se sentaba, como actuaba la gente a su alrededor, talvez su figura. Sin duda llamaba la atención su figura. Era alta, con unas piernas larguísimas, el pelo casi negro largo suelto, caía por sus hombros como tratando de tapar unos de sus pechos, unos de dos bellísimos pechos, que se dejaban ver por el escote de un vestido pegado a su figura, pegado como una segunda piel, ajustado perfectamente a una figura perfecta, perfecta para esas horas, a esa hora después de esas copas. Tomo mi vaso y me levanto, el cantinero me mira y mueve la cabeza hacia los lados diciendo que no. Me acerco a ella y me siento a su lado. Estoy bastante ebrio, ella me mira y lo nota, y yo noto que ella también. Me siento y la miro, me dice algo al oído, me levanto y dejo el dinero de mis tragos, ella se levanta y nos perdemos por la puerta.
Guillermo Zurita Soto.
( 09 / 07 / 07 )

1 comentario:
soy lloron weon, cuando me hay comentado algo tu, dale no mas, produce, que ganai + lo q perdí. ojo con la ortografia...
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